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Entrevista a: Beth Gren

En la sección de entrevistas de los viernes de la Asociación de escritores Murcia Romántica, hoy nos acercamos un poquito más a Beth Gren, una socia con una gran sonrisa y dos novelas románticas a las que deseamos hincarles el diente: No hasta que me digas tu nombre y Mil maneras de joder a tu vecino: 1.



Bienvenida Beth Gren, muchas gracias por acceder a respondernos estas preguntas. Tu primer libro, No hasta que me digas tu nombre, fue publicado en febrero de 2019, hace poco más de un año. ¿Habías tenido siempre la idea de publicar una novela o el impulso vino de repente? ¿De dónde nace este amor por las letras?


Fue más por impulso. Un día hablando con mi sobrina, me dijo “tía escribe un libro, porque las cosas que te pasan…” y de alguna manera esa idea, junto con las ganas de demostrarme que podía hacerlo, fueron las que me llevaron a sentarme frente al ordenador y comenzar “No hasta que me digas tu nombre”. Y el amor por las letras… pues no sé. Mi padre siempre ha tenido una novela del oeste entre las manos, de hecho, una de mis hermanas se llama Estefanía por un famoso autor de novelas de este género. Puede que venga de ahí.


¿Cómo fue esta primera experiencia de publicación? ¿Es difícil sacar a la luz una obra? ¿Encuentras diferencias en cómo has vivido la publicación de tu segunda novela?


Pues en ambos casos me he decantado por la autopublicación. Con el primer libro sentía que era algo tan personal, tan mío, que no quería mandarlo a una editorial y que lo rechazasen cuando para mí era tan importante. Y con el segundo, me ha pasado un poco lo mismo. Sí ha sido muy diferente un proceso de otro. Con “No hasta que me digas tu nombre”, todo fue muy rápido. Nadie de mi entorno sabía que estaba escribiendo un libro. Se enteraron cuando ya lo había terminado y todo fue muy deprisa. Comencé subiendo unos capítulos a Wattpad y una amiga directamente me publicitó en facebook. De modo que de la noche a la mañana pasé de no saber nadie que escribía, a saberlo todo el mundo. No me tomé mi tiempo para revisar el libro, para pulir detalles.

Con “Mil maneras de joder a tu vecino”, eso no me ha pasado. De hecho, terminé el libro en agosto de 2019, y la obra no vio la luz hasta febrero de 2020.


En No hasta que me digas tu nombre nos encontramos la historia de Adriana y el próximo casamiento de su amiga Almudena. Adriana, junto con su también amiga Marta, organizarán la boda, lo que obliga a nuestra protagonista a regresar a un pueblo que se juró no volver a pisar. ¿Cómo surgió esta historia? Y háblanos también de ese misterioso Rubio.


Pues la historia surge completamente de mi imaginación. Al sentarme frente al ordenador, solo tenía claro que quería una historia de amor divertida, con un principio y un final. Pensé que lo mejor era ambientarme en lo conocido, por ello, elegí como escenario mi pueblo, Blanca. Y el Rubio… por desgracia también vive solo en mi imaginación, si es lo que te estás preguntando, jajajaja.


En Mil maneras de joder a tu vecino, un título atrevido y provocador, encontramos la historia de Marta, personaje de tu anterior obra. Cuéntanos un poco más sobre ella y qué le hace odiar tanto a su vecino. ¿Tenías planeado escribir esta historia o fue Marta la que te pidió su historia mientras escribías la anterior?


Marta no me lo pidió, ¡me lo gritó tan fuerte que casi me deja sorda! Es que simplemente me enamoró. Su personaje fue cobrando fuerza y me vi obligada a contar su historia y darle ese final feliz que se merece. Y con su vecino se lleva mal porque, aunque Darío es un amor, fue bastante imbécil con ella en un momento en el que no se encontraba bien.


En la sinopsis de esta última obra dices que Marta persiste en su búsqueda del amor verdadero. ¿Cuáles crees que son los ingredientes que debe tener una novela romántica para picar en el corazón de los lectores, para ser auténtica como ese amor? ¿Ha cambiado nuestra concepción del amor en los tiempos que corren?


Ojalá supiese los ingredientes para picar al lector, jajaja… No, supongo que no se trata de algún tipo de pócima secreta. Al final hay tantos gustos como colores.

No creo que haya cambiado la concepción del amor en sí, si no el cómo vivirlo y la idea de pareja.


Háblanos de tus próximos trabajos. ¿Continuarás esta serie, seguirás por otro camino? ¿Has pensado en explorar otros subgéneros dentro de la romántica?


En estos momentos estoy trabajando en dos proyectos. Hay días que me apetece retomar uno, y días que me apetece ponerme con el otro. La saga continúa desde luego, mi Dani también se merece que cuente su historia. Pero no sé qué libro será el siguiente.

Sí, soy una enamorada de la novelas de época y por supuesto de las de Highlander. Así que no descarto hacer algo en esa dirección más adelante.


¿Qué parte del proceso de escribir y publicar un libro te cuesta más trabajo?, ¿la creación del mundo y de los personajes, la escritura, la corrección? ¿Qué has disfrutado más de todo ello?


Me cuesta mucho la corrección. Tengo tan claro lo que dicen los personajes, cómo lo dicen y porqué, que a veces no me doy cuenta que me he comido una preposición, una coma, o cualquier otra cosa por el estilo. Y lo que más disfruto es cuando los personajes de pronto me salen por sitios que no espero. Eso por ejemplo me ha pasado mucho con Almudena, la miga loca de Adriana y Marta. Ella siempre me ha sorprendido con sus salidas de tono.


De los personajes que has creado hasta ahora, ¿hay alguno que te haya llenado especialmente, en el que hayas depositado más de ti?


Sin duda, y que me perdonen el resto, Marta. No es tanto la sensación de haber depositado más de mí, es que ella de alguna manera me ha necesitado más desde el principio. Por el momento de debilidad que está pasando, porque a pesar de la coraza y del hermetismo que la caracterizan, siempre ha necesitado un hombro en el que apoyarse, por ser tan auténtica…


¿Cuáles dirías que son tus fuentes de inspiración? ¿Qué otras pasiones tienes fuera de las letras, Beth?


Mis fuentes de inspiración son de lo más inesperadas. Por ejemplo, ahora madrugo bastante y mientras desayuno me gusta ver en la tele un programa de restauradores.

Pues bien, Andrea, la protagonista de uno de los proyectos que tengo entre manos, es restauradora, jajajaja. Mi otra gran pasión es ser madre. Aunque a veces es agotador, que no todo es tan maravilloso como lo pintan, en mi caso merece la pena. Ser madre es sin duda, lo mejor que he hecho en mi vida.


La novela romántica es uno de los géneros literarios que más ingresos supone al mercado editorial, aun así, muchos siguen sin valorarla. ¿Por qué crees que ocurre esto y qué podemos hacer las escritoras de novela romántica para que deje de ser así?


Es cierto que durante mucho tiempo este género ha estado estigmatizado. Se ha tomado como una rama inferior de la literatura. Hay personas, que creen que por leer novelas de otros géneros son más lectores, más cultos, o más inquietos intelectualmente. Creo que esto ocurre porque siempre dejamos para después al corazón. Las emociones, nunca se han tomado como algo primordial.


Por parte del feminismo ha habido críticas a la novela romántica, pero nosotras pensamos que se puede contar una buena historia de amor mostrando respeto por ambos géneros. Feminismo y romanticismo, ¿pueden ir de la mano? ¿Qué podemos hacer las autoras al respecto?


No solo pueden ir de la mano, deben ir de la mano, pero lo que no se puede hacer es obviar la realidad. Si ambientas una novela en la Escocia del siglo XVI, lo más normal es que los protagonistas masculinos sean machistas. Me gustaría poder decir que ahora esas cosas no pasan, pero es que el machismo, sigue latente en nuestro día a día. Las escritoras tenemos en nuestra mano una poderosa arma para luchar contra esta lacra.

Podemos mostrar a las lectoras, que el amor no tiene que doler. Que el amor es respeto y cariño. Que en el amor, ambas partes tiene que sumar al otro en lugar de restar. Que no es sumisión, si no compañerismo. En definitiva, que el amor del bueno es que el que te da cien sonrisas por una lágrima.


Y ahora unas pocas preguntas rápidas, ¿estás lista?


¡Lista!


· Luz u oscuridad: Empezamos fuerte, jajajaja. Pues te diría que depende de para qué, pero para no complicarme demasiado, elijo luz.

· Para tomar aquí o para llevar: Para llevar.

· Una comida favorita: El pollo al horno de mi madre. No consigo que me salga igual de bueno.

· Si tuvieras un superpoder, ¿cuál querrías que fuera?: Viajar en el tiempo. Sería genial poder ver en primera persona como se ha vivido en otras épocas y lo que nos depara el futuro.

· Si tuvieras que salvar tres libros de tu estantería, ¿cuáles cogerías?: Qué difícil. ¡Venga!: “A la de tres, te quiero” de Cherry Chic, “Persiguiendo a Silvia” de Elisabeth Benavent, “Ardiente verano” de Noelia Amarillo.

· Un sueño por cumplir: Poder vivir de la escritura. Es decir, yo voy a seguir escribiendo sí o sí, pero ahora tengo que hacer malabarismos para poder sentarme delante del ordenador. Me gustaría tener tiempo para disfrutar de esto.

· Un error cometido: ¿Errores? Miles. Desde presentarme a reina de las fiestas de mi pueblo, a echarle esta mañana sal a la leche, jajajaja. Ahora en serio, lo que si tengo claro es que no quiero cambiar nada. Todo lo vivido me lleva a este momento, así que… bienvenidos los

errores y lo que nos enseñan.

· Una palabra que te defina: Sensata. No en plan aburrida, que tengo mi punto de locura. Pero siempre he sido de meditar mucho las cosas.

· Una (o más) personas con las que perderse en una isla: En estos momentos de pandemia, confinamiento, colegio en casa… me voy ¡sola! Unos pocos días, pero solica, jajajaja

· Negra o erótica: Depende del momento, pero he leído más erótica, así que si tengo que elegir, me decanto por esa.

· Algo que odies: Los extremos. Como dice Fito en su canción “Ni negro ni blanco”: Entre los extremos hay más espacio.

· Algo que ames: A mis hijos.


Ha sido un placer conocerte un poco más, Beth, mil gracias por compartir este rato con nosotras. Por muchos más y por la novela romántica.

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